Según las Naciones Unidas, aproximadamente una de cada once personas en todo el mundo pasó hambre en 2023, y más de tres mil millones no pudieron costearse una alimentación saludable. Por lo tanto, se deben desarrollar métodos de producción de alimentos más sostenibles y eficientes.

 

Una solución potencial podrían ser hongos comestibles que, según investigaciones anteriores, pueden crecer en subproductos generados en la producción de alimentos.

 

Un equipo encabezado por Leonie Cora Juhrich, del Instituto de Química y Biotecnología Alimentarias, adscrito a la Universidad Justus Liebig de Giessen en Alemania, se propuso recuperar los valiosos nutrientes presentes en los subproductos de la zanahoria y reutilizarlos como medio de cultivo para hongos comestibles. En vez de recolectar los cuerpos fructíferos de los hongos, los investigadores se centraron en los micelios fúngicos similares a raíces, que requieren menos tiempo y espacio para crecer y producen nutrientes beneficiosos para los seres humanos.