Con un préstamo de 50,000 pesos que le hizo su abuelo, sin saber nada más que lo básico de cocina y tratando de mantener sus carreras como docentes, inició el proyecto de empanadas de Randall Simón, en ese entonces con 24 años, y de su esposa Rosalinda Soriano, de 25. Ambos residentes en La Romana.

La persistencia de Randall y el apoyo incondicional de su pareja hizo que dos quiebras al comienzo del negocio no acabaran con sus sueños de emprender y hoy de cocinar en el cuarto destinado para el lavado en su departamento “Shampiñones Empanadas Horneadas” está presente en cuatro locales: Multiplaza La Romana, San Juan Shopping Center, Punta Cana, y los dos últimos que abrieron recientemente en Higüey, uno en Multiplaza y otro en el Jumbo.