Uno de los grandes retos de la cosmología moderna es desvelar la naturaleza de la materia oscura. Se sabe que existe (constituye más del 85% de la materia del universo), pero nunca se la ha visto directamente y nadie sabe qué es. Unos científicos han examinado rastros de antimateria en el cosmos que tal vez estén delatando la existencia de una clase de partículas nunca antes observadas, denominadas “partículas masivas de interacción débil” (WIMPs por sus siglas en inglés), que podrían constituir la materia oscura.
El estudio es obra de un equipo internacional encabezado por Pedro De la Torre Luque, del Instituto de Física Teórica, centro mixto perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en España todas estas entidades.
Los resultados de la nueva investigación sugieren que unas detecciones recientes de ciertos antinúcleos atómicos en rayos cósmicos (haces de partículas provenientes de fuera de la Tierra) encajan con la existencia de esas partículas teóricas conocidas como WIMPs. Los resultados del estudio, sin embargo, indican que las WIMPs, en caso de que existan, deben tener características mucho más exóticas de lo creído hasta ahora.
Teóricamente, las WIMPs tienen una gran masa e interactúan entre sí y con otras partículas solo a través de la gravedad y de otra fuerza, concretamente la que se conoce como “fuerza de interacción débil”, y que es una de las cuatro fuerzas fundamentales. Esta fuerza solo opera a distancias muy cortas.
Hace unos años, la comunidad científica creyó estar a punto de desvelar la identidad de la materia oscura: las WIMPs parecían cumplir todos los requisitos de la materia oscura, existían estrategias potenciales con las que detectarlas y se creyó que en pocos años se obtendrían las primeras pruebas directas de su existencia.
Por el contrario, las investigaciones de los últimos años han llevado a excluir la existencia de clases enteras de estas partículas. Hoy en día, aunque no se ha descartado por completo la existencia de las WIMPs, el abanico de posibles tipos de WIMPs se ha reducido considerablemente, junto con las metodologías para intentar detectarlas.














