Un pequeño barco robótico que navega a vela y lleva paneles solares con los que energizar sus sensores meteorológicos y oceanográficos ha conseguido suministrar filmaciones y otros datos científicos del interior de un huracán de categoría 4. Los huracanes de este tipo tienen velocidades de entre 210 y 250 km/h aproximadamente.

La embarcación autónoma es la SD 1045 y es del tipo Saildrone Explorer. Desde su posición, el robot ha soportado vientos de casi 200 km/h y olas de 15 metros.

Equipado con un «ala de huracán» especialmente diseñada, que le permite operar en condiciones de viento extremas, SD 1045 ha realizado observaciones que serán de gran utilidad para los modelos teóricos que sirven para hacer pronósticos de huracanes.

El SD 1045 forma parte de una flota de cinco Saildrones que han estado operando en el océano Atlántico durante la temporada de huracanes, recogiendo datos las 24 horas del día para ayudar a comprender los procesos físicos de los huracanes. Este conocimiento es fundamental para mejorar la previsión de tormentas y se espera que reduzca la pérdida de vidas humanas al permitir una mejor preparación de las comunidades costeras.

Estos barcos robóticos son una creación de la empresa estadounidense Saildrone Inc. La flotilla suministra datos directamente a dos centros de la Administración Nacional estadounidense Oceánica y Atmosférica (NOAA).