Si hay un deseo que buena parte de la sociedad quiere para este 2021 es el reencuentro, no hay nada más anhelado. Ese espíritu es uno de los se siente con una de las obra maestras del séptimo arte, considerada también uno de los títulos cumbre del cineasta hongkonés Wong Kar-wai. Está hablándose, ¡cómo no!, de ‘Deseando amar (In the Mood for Love)’, que regresa a la gran pantalla con motivo de su 20º aniversario, con una restauración en 4K, con la que el público podrá reencontrarse en salas con una de las historias de amor más bellas que ha dado el cine.
Deseando amar
Es tremendamente complejo resumir las sensaciones que despide un largometraje hecho para contemplarse y dejarse embelesar por él. Desde el inicio, Wong muestra sus intenciones, con un exquisito prólogo: «Ella era tímida, bajaba la cabeza para darle a él la oportunidad de acercarse, pero él no podía por falta de coraje. Ella da la vuelta y se va». Realmente, ‘Deseando amar’ es la historia de una pasión contenido, nunca consumada, pues sus dos amantes rehúsan dejarse llevar por sus emociones, debido a su condición de casados.
El retrato de una época, la belleza de la melancolía, del amor perdido
En ese sentido, Wong sabe plasmar a la perfección una época concreta de la historia de Hong Kong. La sociedad de los años 60 de la -para aquel entonces- colonia británica era extremadamente conservadora, muy dada a las malas suposiciones y la rumorología. En ese contexto, surge un amor correspondido para contenido, entre dos protagonistas cuyos matrimonios están en plena crisis, pues sus respectivos cónyuges les son infieles entre ellos. Debido a ese motivo y a la presión social -que en las sociedad asiáticas es mucho mayor que en las occidentales, donde también existe un peso-, ambos acaban haciendo honor al título en castellano, pues acaban solo deseando amar.














