Los dominicanos tenían ansias de ver al cantante puertorriqueño Wilkins. Sus canciones, que se escuchan cada día, en las estaciones de la radio romántica del país, han mantenido vigente un legado musical de decenas de sus éxitos, así que su fanaticada no perdió la oportunidad y se trasladó la noche del pasado sábado a la Sala Carlos Piantini, del Teatro Nacional Eduardo Brito a ver en cuerpo y alma al intérprete de “Bella sin alma”, “Te matarías”, “Como no creer en Dios”, “Tengo un nuevo amor”, “El sucesor” y otros famosos temas.

Wilkins estuvo acompañado por una orquesta de ocho músicos, dirigida por Omar Cruz; tres coristas y dos bailarinas. Su concierto “Truenos y silencios” presenta al artista en su verdadera esencia musical, visual y actoral.