Las verduras de hoja oscura y los tubérculos de colores vivos, como las zanahorias y los boniatos, son ricos en nutrientes esenciales para la salud. Pero en los casos de ciertas vitaminas, incluso de algunas que se suministran en forma de suplementos nutricionales, el tiempo transcurrido desde su producción hasta la fecha de caducidad es insuficiente para durar el lapso de dos o tres años que se requiere para realizar una misión tripulada a Marte.
Suministrar esas vitaminas y otros nutrientes vitales a los astronautas en misiones de larga duración requerirá fabricarlas o cultivarlas en el espacio. El experimento BioNutrients de la NASA está probando la tecnología para hacer precisamente eso.
BioNutrients ya ha rebasado la mitad de la duración de cinco años que tiene asignada una prueba que está realizándose a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS). El experimento, desarrollado por científicos del Centro de Investigación Ames de la NASA, evalúa la estabilidad y el rendimiento de un sistema para fabricar vitaminas frescas a la carta en el espacio. Los astronautas no consumen esos nutrientes durante este estudio, pero los productos son seguros para el consumo humano.
Las unidades de prueba de BioNutrients contienen microorganismos especialmente preparados, en este caso ciertas levaduras que producen vitaminas: betacaroteno y zeaxantina. Los astronautas inician la producción de nutrientes cogiendo una unidad de prueba de BioNutrients, que se almacena a temperatura ambiente. A continuación, añaden agua, agitan para mezclar el contenido y por último calientan las unidades de prueba de BioNutrients en una incubadora, un dispositivo que controla las condiciones ambientales, como la temperatura.














