La principal organización mundial de víctimas de abusos eclesiásticos, Ending Clergy Abuse (ECA, por sus siglas en inglés), presentará en septiembre al Vaticano una propuesta para su erradicación, que incluye la petición de expulsar «permanentemente» de la Iglesia católica a cualquier clérigo que haya abusado de un niño o adulto vulnerable, así como su reducción al estado laical, es decir, que quedará impedido para ejercer cualquier ministerio.

Según ha informado en un comunicado esta organización, sus responsables se reunieron en privado la semana pasada con representantes y expertos de la Iglesia católica, entre los que se encontraban el secretario de la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, monseñor Luis Manuel Alí Herrera; y el director del Instituto de Antropología (IADC) de la Pontificia Universidad Gregoriana, el jesuita Hans Zollner y el jefe de investigación y desarrollo, monseñor Peter Beer.