Los constantes sacrificios al final reciben la recompensa de Dios y Carmen González representa un gran ejemplo, digno a ser imitado.
Ella, por años, sumergida en los sacrificios, siendo desde temprana edad “madre y padre” para sostener a sus tres hijos, vio encender el pasado miércoles la luz que quizás por mucho tiempo se le mantuvo apagada.
Su segundo vástago Josuar De Jesús González acordó contrato de 3.0 millones de dólares con los Gigantes de San Francisco, un estímulo que recompensa varios años de trabajo fuerte del novel en sus aspiraciones de crecer y también de su progenitora en su esfuerzo constante de que no le faltara nada en su desarrollo para alcanzar su anhelada firma para el profesionalismo.














