En un ataque despiadado ocurrido en la madrugada del lunes 11 de este mes, vándalos armados con mandarrias y martillos destruyeron varias de las catorce estelas que componen la Vía Sacra, un emblemático patrimonio histórico y religioso inaugurado hace menos de un año por el presidente Luis Abinader, con una inversión de 115 millones de pesos.

El ataque, perpetrado en el Bulevar de la Peregrinación, justo en la antesala de la Basílica Nuestra Señora de la Altagracia —el santuario más visitado del país—, ha desatado una ola de repudio generalizado.