Según Claudia Saleta, asesora de género de Plan Internacional, organización no gubernamental que se encarga de velar por los derechos de niñas, niños y los adolescentes en el país: “Las leyes casi siempre son puntos de partida, no de llegada”. Con esto pone en evidencia que aún falta un protocolo que permita la detección y accionar de las uniones tempranas informales.
“Las uniones tempranas informales son mucho más difíciles de combatir porque no hay un procedimiento oficial, mediante el cual se formaliza. Desde Plan estamos reclamando que haya un protocolo que dé operatividad a esa prohibición en cuanto a las uniones que no son formales”, puntualiza.














