Escrito por el Dr. Brigido Montas

Abrirle las puertas a la vida, es probablemente la primera decisión que debemos tomar al comenzar el año 2018.

Conocimos el sabor de la felicidad, el sabor de ser ganadores, pero también conocimos la derrota, la frustración y algunos fracasos durante el año 2017. Ahora en el 2018 es un tiempo distinto, un tiempo para la reflexión, un tiempo para la esperanza, un tiempo para permitirnos disfrutar de lo que tenemos, y a quien tenemos a nuestro lado.

Debemos prometernos que este año 2018 ira hacia una vida digna y que respetaremos nuestro tiempo, respetaremos lo que pensamos y lo que sentimos.

Debemos prometernos en estos 12 meses, crecer y apuntar hacia una vida digna y recordar que en la vida nada es gratis y que tendremos que superar una serie de obstáculos que interan detener nuestra marcha y saber que en este mundo hay personas que no quieren nuestro cambio, pero solo el convencimiento de que estamos en el camino correcto nos harán más fuerte más impermeable a la opinión de quienes trataran de detenernos, en una actitud inexplicable, pero desgraciadamente como dije hay personas así en el mundo.

La dignidad no se compra ni se regala y no tiene nada que ver con nuestra capacidad económica.

La dignidad tiene que ver con la actitud que nosotros tomaremos frente a la vida.

Hay algo que debemos tener en cuenta frente a la sucesión de problemas que se nos presentaron en el curso del 2017, y que, si aplicamos siempre los mismos modelos del comportamiento, los resultados que obtendremos serán siempre los mismos, y que si eso modelos nos han conducido al fracaso no lo cambiamos, sabemos cuál será la consecuencia en el futuro.

Debemos tener presente en este 2018, que sin importar el pasado y sin saber que nos acontecerá en el futuro debemos avocarnos a la construcción de una vida digna para nosotros.

Nosotros seguro invertimos mucho dinero en el recién año que ha concluido, ejemplo: mantenimiento de nuestro carro, de nuestra casa, sin embargo, en nosotros no invertimos, no nos hacemos el chequeo médico de salud preventivo que necesitan tanto el hombre como la mujer.

La mejor inversión que nosotros hagamos en mucho tiempo y de cual no nos vamos a repetirnos en la inversión en nuestro cuerpo y así mantener nuestra salud física y espiritual y sentiríamos una sensación de bienestar que ganará nuestra alma, nuestro espíritu, y nuestra mente será un respaldo invalorable a la hora de resolver situaciones en la cuales somos los protagonistas y aprovechar estas cosas para crecer como personas y desarrollarnos hacia la dignidad personal.

Antes de comenzar el año 2018 debemos detenernos; esto no será retroceder simplemente esto será un alto en el camino para reflexionar sobre nuestra realidad y sobre la necesidad de introducir caminos definitivos en nuestra manera de ser y estar en la vida.

Debemos elegir unos días de soledad ya que es el mejor ámbito para el encuentro con nosotros mismo, allí veremos sin influencia externa lo que es mejor para nosotros y también los que nos deberían seguir haciendo.

Una vez sanada la herida de nuestra alma, volveríamos a la vida, sanada nuestra alma desde los lados más sanos de nuestra persona y no desde la carencia.

Finalmente, durante los meses venideros no nos amarguemos de lo que no tenemos, sino, en lugar de disfrutar plenamente lo que espontáneamente si tenemos, o hemos conseguidos con nuestros esfuerzos, es otra de las deformaciones de nuestro estilo de vida que debemos corregir durante este año.

Debemos jerarquizar aquellas cosas que verdaderamente importan y delegar a un lugar secundario las vánales o aquellas de las cuales podemos prescindir sin que nos afecten demasiado.

El dinero no lo he todo, con una buena salud y un comportamiento intachable se suman para poder hacer algo maravilloso de la aventura de vivir.