Recientemente el señor presidente de la República, designo mediante decretos una comisión para preparar una propuesta de modificación a la ley orgánica de la Policía Nacional 590-16, que se enmarca en el proceso de transformación y reforma de nuestro cuerpo de Seguridad Publica, esfuerzo que saludamos y como sociedad débenos apoyar.

Ojalá la propuesta que surja de esta comisión no genere una ley que provoque una molestia nacional como lo fue la 1-24, que regula la Dirección Nacional de Inteligencia, aunque no estamos muy esperanzados de que no suceda lo mismo, porque cuyos integrantes, que tienen todos los méritos como técnicos, profesionales y personas de Estado, pero en materia de seguridad y defensa, -con excepción del Comisionado de la Reforma Policial- poco se le conoce sus conocimientos en el área de la Seguridad y Defensa, y conozcan el quehacer policial y porque seguro recurrirán a prácticas no superadas de contratar como asesores, a la legión de “expertos” sin validación de esa titulación, pero bailan la música que le pongan, ojala estemos equivocados.