El 99.99% de los boxeadores tienen su origen en la pobreza extrema, cerca de la indigencia. El tema es histórico y rutinario en uno de los deportes en que los desamparados pueden llegar a ser rey y lograr riqueza… pero la historia promete cambiar.

Sebastían Mencía no es la excepción exacta, pero en el caso del boxeo dominicano es lo que más se parece al contraste de ser un boxeador: viene de una familia de economía acaudalada, desde niño es un aventajado estudiante (Colegio Carol Morgan) que mantiene un índice académico de excelencia; de forma particular puede viajar y contar con todo lo que necesita un joven de su edad. Incluyendo la fe en Dios para lograr sus propósitos.