La llegada de las ballenas jorobadas cada año al Santuario de Mamíferos Marinos Bancos de la Plata y de la Navidad convierte a la bahía de Samaná y todo su entorno en un atractivo ecoturístico.
La temporada de observación se vuelve un tema recurrente para agencias de viaje y medios de comunicación. Parecería que se sabe todo sobre la especie más carismática del Atlántico y sus aportes turísticos en la zona. Pero no es así.
El año pasado, investigadores del Intec iniciaron un proyecto pionero enfocado en la visitación de las ballenas jorobadas que ofrece nuevas perspectivas sobre estos cetáceos, el lugar que los acoge de diciembre a abril (para aparearse y reproducirse) y los diversos ecosistemas que reciben algún tipo de impacto durante la temporada de avistamiento.
Se llama “Valoración económica de los servicios ecosistémicos de la bahía de Samaná y su entorno hacia el logro del ODS 14”.
“Queremos saber














