Mientras observaba como cambiaba de camisetas y ciudad durante el período 2002-06, Juan Carlos Cruz se propuso el contar con un Plan B como precaución por si en algún momento el béisbol le jugara una “mala pasada”, quedar con una economía estable y resguardada para él y los suyos.
El exlanzador conoce que en la vida, como en el béisbol, los imprevistos forman parte de la cotidianidad y nada se puede dar por seguro, por eso el ahorro fue de sus primeros norte a seguir, mientras probaba las mieles de los grandes escenarios del juego.
Aunque los cimientos quedaron marcados desde los meses iniciales de su primer acuerdo con los Cachorros, el 4 de julio de 1997, no es hasta el 2004 cuando entre los variados movimientos coincide en los Bravos con Julio Franco, quien como veterano al fin lo acoge y le brinda algunos consejos sobre estrategias para qué hacer con el dinero ahorrado por sus pagos.
Los consejos del emperador
“Mira si devenga poco dinero y por casualidad te sobra algo, cuando te vaya para Dominicana puedes adquirir un par de “mejoras” para comenzar, a bajo costo, las remodelas y así las puedes vender y va reinvirtiendo tu dinero y en la medida en que firme algún buen contrato puedes elevar esas compras y al pasar un tiempo será recompensado”, le habría dicho el llamado Emperador, ya con 45 años, justo 20 más que Cruz.














