«Suspenderé permanentemente la migración desde todos los países del tercer mundo para permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo», escribió el magnate republicano en redes sociales.
También amenazó con revocar «millones» de visados concedidos durante el gobierno de su predecesor, Joe Biden, y con «expulsar a cualquiera que no sea un activo neto para Estados Unidos».
Su airada publicación, que terminaba deseando a los estadounidenses un feliz Día de Acción de Gracias, marca una nueva escalada en las políticas antimigratorias de su segundo mandato, caracterizado por una campaña de deportaciones masivas.
El presidente estadounidense había anunciado previamente la muerte de Sarah Beckstrom, de 20 años y miembro de la Guardia Nacional de Virginia Occidental, atacada la víspera en un tiroteo cerca de la Casa Blanca.














