La Casa Blanca pidió a todas las secretarías de Estado y agencias federales que congelen una parte de los gastos de «asistencia» para revisarlos y asegurarse de que estén conformes con las «prioridades del Presidente», una decisión que pone en riesgo el acceso a la cobertura médica de muchos estadounidenses de bajos ingresos.
En principio se trataba de gastos vinculados a programas de asistencia y actividades de apoyo desde el Estado, para las cuales cada agencia debe realizar un «análisis completo», según un documento al que accedió la AFP.














