El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el lunes con una destrucción generalizada de los recursos energéticos de Irán y demás infraestructura vital, incluidas plantas desalinizadoras que suministran agua potable, si no se alcanza “pronto” un acuerdo para poner fin a la guerra.
Teherán, mientras tanto, atacó una planta clave de agua y electricidad en Kuwait, y una refinería de petróleo en Israel fue atacada. Israel y Estados Unidos lanzaron una nueva oleada de ataques contra Irán, mientras la guerra se intensifica sin un final a la vista.














