A partir de un nanotubo de carbono, unos científicos han creado un transistor que es 25.000 veces más pequeño que el grosor de un cabello humano.

 

El logro es obra del equipo internacional de Dmitri Golberg, profesor en la Universidad Tecnológica de Queensland en Australia. Entre las entidades que han participado en el trabajo de investigación y desarrollo figura la Universidad Nacional rusa de Ciencia y Tecnología en Moscú.

 

Los investigadores crearon el diminuto transistor mediante una herramienta especial insertada en un microscopio electrónico. Hicieron que el nanotubo de carbono, que originalmente era de varias capas de átomos, perdiera las más externas, convirtiéndose así en un nanotubo de una sola capa (o pared) de átomos.

 

Aplicando una fuerza mecánica y un bajo voltaje, se reordenó el patrón en el que los átomos de carbono se unían para formar la capa monoatómica de la pared del nanotubo.

 

El resultado fue que el nanotubo se transformó en un transistor.

 

A los transistores, que se utilizan para conmutar y amplificar señales electrónicas, se les suele describir como «ladrillos» empleados para construir todos los dispositivos electrónicos, incluidos ordenadores y teléfonos móviles. Por ejemplo, Apple anunció que el chip para los futuros iPhones contiene 15.000 millones de transistores.