Si bien es cierto que el destino de Puerto Plata mantiene un auge favorable en la llegada de cruceros en sus dos puertos, no se puede dejar de lado que, para sustentar el referido segmento, que forma parte del boom turístico que vive República Dominicana, hace falta que la oferta complementaria fuera de los atracaderos sea atractiva y se sostenga con el tiempo. La intención es que el crucerista desembarque a conocer la zona y a realizar compras que dinamizan la economía.