El cine también puede ser una forma de mirar, escuchar y dar protagonismo a quienes durante demasiado tiempo han quedado fuera del foco. Esa es precisamente la esencia de «Mayores sin reparo», una iniciativa vinculada al Festival de Cine de Lanzarote que cumple ya 18 años y que convierte a personas mayores de centros de día, hospitales y residencias de Lanzarote y La Graciosa en parte activa de un proceso cinematográfico completo.
En esta edición, el gran protagonista ha sido «El ropero», el cortometraje dirigido por Tomasi Doblecero, que se ha alzado como ganador del certamen. La obra no solo ha conseguido el premio al mejor corto, sino también el Premio del Público y el galardón a mejor actriz para Milagros, protagonista de la historia.














