Consideran que la medida representa una carga económica insostenible, especialmente para quienes dependen del motoconcho para sobrevivir.
“Es un abuso, apenas ganamos para vivir, y ahora nos imponen este pago”, expresó Yuri Mateo, uno de los afectados, quien trabaja en las inmediaciones de los Frailes I. Mientras que, Marcos Cabrera, otoro motorista quien realiza su labor en la parada del Olé, en Ciudad Juan Bosch, señaló que, pese a estar al día con documentos y seguros, este cobro resulta injusto.














