La existencia de 100 millones de toneladas de tierras raras en República Dominicana, según estudios preliminares, supondría una oportunidad de negocio para el país, su principal socio comercial, Estados Unidos, y otras partes del mundo. Las proyecciones, a futuro, son ambiciosas.

Se trata de un tema que ya está bajo la mira de Washington y que fue clave en la reunión de trabajo que sostuvo ayer, jueves, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, con el presidente Luis Abinader, en el Palacio Nacional.