El mieloma múltiple, un cáncer de las células plasmáticas de la médula ósea, todavía no tiene cura, pero es tratable con una larga sobrevida gracias a los avances en las terapias.

Terapias innovadoras desarrolladas en los últimos años han sido clave para ofrecer un manejo más adecuado de la enfermedad, al contemplar necesidades individuales de los pacientes con opciones de tratamiento complementarias y combinables para afrontar este complejo diagnóstico, dice la hematóloga Dorotea Fantl, quien define el panorama como alentador.

En muchos países de América Latina, explica la doctora, la terapia estándar para tratar a personas con mieloma múltiple aún es la quimioterapia, la cual destruye o controla el crecimiento de las células plasmáticas clonales que dan origen al mieloma múltiple.

Además, existe la inmunoterapia, una alternativa para pacientes de reciente diagnóstico o recaídos ya sean o no candidatos a trasplante. Este tipo de terapia estimula el propio sistema inmune de manera individual para cada paciente, generando respuestas más eficaces y brindando mayor calidad de vida.