El terapeuta José Díaz destacó la importancia de gestionar las emociones negativas, ya que el enojo prolongado puede generar consecuencias graves, no solo en las relaciones sociales, sino también en la salud física y emocional de las personas.
Explicó que cuando una persona se enoja, todo su cuerpo es invadido por cortisol, mejor conocida como la hormona del estrés, aumentando la presión arterial, lo que pone en riesgo la vida del individuo.
“Te vas a llenar de cortisol, vas a enfermarte y que vas a poner tu vida en riesgo, yo he sabido de personas que detrás de una ira grande le ha dado un infarto y han muerto”, expresó.
Según el experto, existen muchas personas que emocionalmente están como el dedo malo, porque todo les molesta, lo que provoca emociones que, generalmente, no saben gestionar.














