Con playas paradisíacas, de arena blanca y aguas cristalinas, Tailandia se ha alzado como una de las grandes potencias del turismo mundial. Pero en medio de los incentivos para recuperar la economía, aún busca la fórmula para hallar el equilibro entre turismo masivo, desarrollo económico y sostenibilidad.
Sus atributos naturales, cuyos paisajes varían desde idílicas islas hasta bucólicos parques nacionales con abundante vida salvaje, son una de las principales razones detrás de la popularidad del país, donde la industria turística suponía entre un 12 % y 20 % del producto interior bruto antes de la covid-19.
No obstante, la crisis sanitaria supuso un batacazo para la economía, por lo que las autoridades han lanzado diversas medidas, como exenciones de visados y seguros de salud a los extranjeros, para recuperar terreno -lo que podrí














