Recientemente, la agencia espacial estadounidense (NASA) puso en servicio una inteligencia artificial especializada en analizar ingentes cantidades de datos obtenidos mediante observaciones del Sol y hacer descubrimientos a partir de ellos, mucho más rápidamente que si la labor la efectuasen humanos exclusivamente.

 

Esta inteligencia artificial, a la que se le ha dado el nombre de Surya, fue entrenada con nueve años de observaciones realizadas por el telescopio espacial SDO (Solar Dynamics Observatory) de la NASA, especializado en el Sol.

 

Desarrollada por la NASA en colaboración con la empresa IBM y otras entidades, Surya ha comenzado a analizar enormes cantidades de datos solares, con el objetivo de ayudar a conocer mejor las erupciones solares y a predecir con más antelación y mayor fiabilidad el clima espacial en el vecindario de la Tierra.

 

Las erupciones solares y otros fenómenos violentos del Sol son el principal condicionante del clima espacial y la fuente más común de perturbaciones capaces de dañar satélites en órbita a la Tierra, así como infraestructuras de telecomunicaciones y redes eléctricas en su superficie.