Este fin de semana llega a los cines «Amor sin barreras» («West Side Story»), una adaptación cinematográfica del icónico musical de Broadway de 1957 que lleva a la pantalla la clásica historia de rivalidad feroz y amor de juventud durante la década del ’50 en la ciudad de Nueva York.
Se trata, nada más ni nada menos, de la nueva película de Steven Spielberg, quien unió fuerzas con lo mejor de Broadway y Hollywood para dar vida a una de las historias más emblemáticas de la cultura popular estadounidense del siglo XX.
El equipo creativo incluye al guionista Tony Kushner, ganador del premio Pulitzer y premio Tony, quien también se desempeña como productor ejecutivo; el ganador del premio Tony Justin Peck, quien coreografió los números musicales de la película; y el reconocido director de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y ganador del GRAMMY Gustavo Dudamel, quien dirigió la grabación de la icónica partitura.
La nueva adaptación del histórico musical está protagonizada por Ansel Elgort (Tony), Rachel Zegler (María), Ariana DeBose (Anita), David Alvarez (Bernardo), Mike Faist (Riff), Josh Andrés Rivera (Chino), Ana Isabelle (Rosalía), Corey Stoll (el teniente Schrank), Brian d’Arcy James (el oficial Krupke) y Rita Moreno (como Valentina, la dueña de la tienda de la esquina en la que trabaja Tony).
Antecedente. Entre otros logros, el filme original, dirigido por Robert Wise y Jerome Robbins y estrenado en los Estados Unidos el 18 de octubre de 1961, se alzó con 10 de las 11 categorías de los premios Oscar a las que estuvo nominada, marcando un récord para las películas musicales que seis décadas después sigue ostentando.
Cuenta la historia del enfrentamiento entre dos pandillas, los Sharks y los Jets, en las calles de Nueva York, haciendo también hincapié, en el romance prohibido entre Tony y María, miembros de las bandas antagónicas.
En palabras del propio Spielberg, un poco más sobre el cómo y el porqué de este proyecto soñado por el legendario director.
+ Proyecto intimidante
“Esta película es probablemente la más intimidante de mi carrera. Amor sin barreras es, posiblemente, la mejor banda sonora jamás escrita para el teatro”.
“Es muy intimidante tomar una obra maestra y hacerla a través de diferentes ojos y sensibilidades, sin comprometer la integridad de lo que generalmente se considera la mejor música jamás escrita para el teatro. Pero creo que las grandes historias deben contarse una y otra vez, en parte para reflejar en el trabajo las diferentes perspectivas y los distintos momentos en el tiempo”.














