Limpiabotas a los siete años. Ambiorix vendió frutas en su natal Sosúa y luego trabajó en un taller de ebanistería hasta hacerse bachiller. 

¡Tremenda niñez!

A ella sobrevivió para mudarse al barrio La Joya en Santiago y ponerse a estudiar Derecho, porque Ambiorix quería ser abogado.

Trabajó como obrero en una empresa de zona franca y en una compañía de puertas enrollables.

Y se hizo abogado.

Ambiorix Sánchez, hoy ya de 32 años, trabaja para la Procuraduría General de la República asignado al Sistema de Atención a Emergencias y Seguridad 911 en Santiago.

«Ser de barrio (La Joya) es un orgullo, dice. Hay que tener voluntad de querer lograr un objetivo. No es el barrio que te hace a ti, eres tú quien haces a tu barrio.»