Sobre el momento del día, cuando son pequeños: «Lo ideal es que sea todos los días antes de cenar, porque les relaja y facilita su sueño»
¿Cuál es la manera correcta? Arias afirma que es importante usar agua templada y jabón, puesto que el agua sola no es suficiente para acabar con los gérmenes. Se debe frotar durante unos 20 segundos, sin olvidar las yemas de los dedos y debajo de las uñas. Después, hay que aclarar con abundante agua durante otros 10 segundos y, por último, secar con una toalla o papel desechable, si se trata de un lavabo público. Los secadores contienen muchas más bacterias que las toallas de papel.
Ambas pediatras consideran que debe ser una rutina tanto en casa y como los colegios debería incluirse como parte del programa educativo. Resaltan la importancia de enseñarles cómo deben hacerlo desde que van solos al baño para que lo establezcan como un hábito: «Podemos hacerlo con la ayuda de canciones u otro tipo material educativo como los cuentos», recomienda Guerrero.














