Sí, leíste bien. Al igual que los humanos, los animales también se deprimen y es más común verlo en perros y gatos.
La depresión puede darse en nuestras mascotas debido a factores que afectan sus emociones, como el cambio de ambiente o hábitat, la enfermedad de su dueño, la ausencia de un compañero y también por problemas hormonales, según explica el veterinario Eduardo Pichardo.
Si tu mascota está depresiva, puedes darte cuenta por su falta de apetito, de energía, cambios de ánimo sin ningún signo clínico de enfermedad, el desánimo, y la apatía, dice Pichardo. La agresividad y la falta de sueño también pueden ser indicadores.














