Legisladores separatistas catalanes infligieron un revés al gobierno español ayer martes al rechazar una polémica ley de amnistía que buscaba ayudar a cientos de sus partidarios implicados en el fallido intento independentista catalán de 2017.
Los separatistas más radicales, que quieren asegurar que su dirigente Carles Puigdemont, refugiado en Bélgica y declarado prófugo por la justicia española, pueda regresar al país, dijeron que el proyecto de ley no le brindaba suficiente protección.
COMISIÓN PARLAMENTARIA
El proyecto debe regresar a una comisión parlamentaria para que lo reelabore en las próximas dos semanas, pero resta por verse qué pueden hacer el gobierno y los separatistas para salvarlo.
El rechazo puso de manifiesto la fragilidad del gobierno, incluso entre sus supuestos aliados. El presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, aceptó la ley a cambio del apoyo parlamentario de dos pequeños partidos separatistas catalanes, lo que le permitió formar un gobierno en minoría a fines del año pasado.














