producción de sudor gracias al mecanismo de termorregulación del cuerpo. Este sudor, compuesto por agua (99%), electrolitos y otros metabolitos, representa una fuente valiosa de información para monitorizar la salud de las personas que hacen deporte y para prevenir los efectos adversos de la deshidratación.
Un nuevo dispositivo, lo bastante pequeño y ligero como para formar parte de un parche que un deportista pueda llevar colocado mientras realiza su actividad física, permite monitorizar los biomarcadores de sodio, potasio y pH para prevenir los efectos adversos de la deshidratación.
El dispositivo es obra de un equipo del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB), adscrito al Centro Nacional de Microelectrónica (CNM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España.
Ensamblado en un sustrato polimérico flexible, el dispositivo consta de transistores fabricados con silicio, un electrodo de estado sólido que permite transportar la carga eléctrica (iones) y una serie de capas realizadas con dos de los plásticos más comunes (polietileno y polipropileno) por sus bajos costes y su versatilidad. Este último elemento supone un aspecto diferenciador con respecto a tecnologías similares presentes en el mercado, ya que no suelen incluir elementos microfluídicos que permitan impulsar el sudor hacia los sensores para obtener datos de forma continua.














