Representantes del sector comercio catalogaron de locura y bomba de tiempo el pretender se permita la venta de gas licuado de petróeo (GLP) y gasolinas en la misma estación de combustibles, debido a la alta peligrosidad que representaría para la población, principalmente la que vive en el entorno de estaciones.

Ricardo Rosario, vicepresidente de la Federación Nacional de Comerciantes y Empresarios ( FENACERD), Julián Antonio Parra, de la Asociación de Comerciantes Mayoristas de Provisiones y Héctor Julio Nieves, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones,consideraron que el presidente Danilo Medina no debe ceder a presiones de ciertos sectores que buscan se les autorice dicha actividad comercial.

Rosario entiende que por razones de seguridad se debe continuar comercializando las gasolinas y el GLP en estaciones separadas para su adecuado almacenamiento y distribución, y de esa forma reducir riesgos de eventos que pongan en peligro la seguridad de los consumidores y la población en general.

Conideró que de permitirse vender esos combustibles en una misma escación se generaría un caos , porque  esos establecimiento tan frecuentados por automovilistas  se convertiría en bomba de tiempo que podría detonar en cualquier momento provocando tragedia en término  de pérdida humana.

Entiende el ejecutivo de FENACERD, que en vez de autorizarse esa forma de venta de dichos combustibles, lo que deberían las autoridades competentes es ejercer mayores regulaciones a las estaciones de expendios de gasolinas.

No obstante, el dirigente comercial confia en que el presidente Danilo Medina , no accederá al pedimento que hace un sector del comercio de los combustibles de que se les permita vender GLP en las gasolineras.

Mientras que Parra, principal dirigente de la Asociación de Comerciantes Mayoristas de Provisiones de los Mercados, advirtió del peligro que contituiría la comercialización de gasolinas, otros combustibles líquidos con el gaseoso , el GLP.

Ante eventuales castatrofes que eso desencadenaría, exhortó a las iglesias, clubes , juntas de vecinos y otras entidades que funcionan en el entorno a las estaciones gasolineras, a pronunciarse contra de la pretensión de un sector que procura se les permita vender GLP en esos establecimientos.

En términos similares se pronunció Héctror Julio Nieves, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes Detallistas de Provisiones, quien considera no se debe permitir la venta de GLP en las gasolineras debido a la alta peligrosidad que representaría.

Planteó no obstante, que previo a evaluar ese tipo de proyecto, las autoridades competentes, llámese Ministerios de Industria y Comercio y Medio Ambiente, deberían realizar un estudio para determinar los niveles de riesgos .

Los tres dirigentes comerciales que fijaron sus posiciones en torno al debate planteado, coincieron en que el Presidente de la República antes de tomar una decisión al respecto, debería tomar en consideración el planteamiento hecho por el jefe del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, en torno a los altos riesgos que representa vender gasolinas y GLP en una misma estación.

El intentente bomberil, Rafael del Rosario, ha advertido sobre la alta peligrosidad que constituiría el que se permita la venta de gas licuado de petróleo (GLP) en las estaciones de expendio de gasolinas y otros combustibles.

Consideró que el almacenamiento y comercialización de estos combustibles en un mismo establecimiento duplicaría los riesgos de incendios, explosiones y otros eventos .

Explicó además, que como el manejo de incendios en una estación de ventas de gasolinas requiere el uso de métodos y elementos químicos diferentes al ocurrido en una envasadora de GLP, desbordaría la capacidad de respuesta de los bomberos y otros orgtanismos de socorros.

El titular de la Intendencia bomberil del Distrito Nacional, recordó que como el GLP es un combustible altamente inflamable es que se han dictados normas y resoluciones que reglamentan la instalación de envasadoras en lugares distantes una de otra y no rodeada por poblaciones.

Del Rosario, refirió que precisamente a lo delicado en el manejo y distribución del GLP, es que en dichas plantas se ha establecido una serie de normas para mitigar los riesgos de conatos de incendios y otros eventos.

El intendente bomberil se refirió al Reglamento 2119 que data del año 1972, en su artículo 37, que impide la venta de gas licuado de petróleo en estaciones de ventas de combustibles líquidos y que ciertos sectores pretenden sea modificado.

Al respecto, el jefe del cuartel general del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, considera no se justifica se modifique ese reglamento y otras resoluciones que normal la comercialización de los derivados del petróleo, porque precisamente fueron establecidas tras la ocurrencia de una serie de eventos , incluidos incendios y explosiones.

Otros expertos en asuntos de seguridad y labores de socorros, también han expresado su objección al planteamiento que hace la Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extrajera (Asiex), para que se permita la venta de gas licuado de petróleo en estaciones de combustibles líquidos.

Basan su oposición no sólo en el aspecto de seguridad, sino en lo perjudicial que resultaría en términos económicos para propietarios de plantas de GLP que han invertidos muchos millones de pesos en esa actividad.

En el país funcionan unas mil 300 estaciones de expendio de GLP,  que venden 40 millones de galones diario  del combustible y con alrededor de 25 mil empleados y que de permitirse que en las bombas de gasolinas se comercialice dicho carburante, la mitad de esos empleos se perdería.

Se recuerda además, que hace varios años cuando se planteó el tema , jefes de cuerpos de bomberos de América Latina que participaron en un evento internacional realizado en el país, se pronunciaron en contra de que en las gasolineras se les permita comercializar GLP, debido a su alta peligrosidad.

Se pronunciaron en ese sentido, intendentes bomberiles  de Cuba, Puerto Rico, Chile, Panamá, Buenos Aires y Brasil, quienes coincidieron en la necesidad de que por razones de seguridad las gasolinas , otros combustibles y el GLP se comercialice en estaciones diferentes.