Más allá de simples cambios, el presidente Luis Abinader muestra, en sus últimas disposiciones para mover embajadores en distintos países, una tendencia a reemplazar personal diplomático que, en mayoría de casos, demostraban resultados y experiencia, en sustitución por otros que aún no tienen esas credenciales. En este caso, Abinader hizo cambios en Países Bajos, Antigua y Barbuda, El Salvador, Francia, Alemania, Costa Rica, Santa Sede (Vaticano), Argentina, Bélgica y China, países que, en su mayoría, representan oportunidades de comercio y requieren de un buen estado de las relaciones diplomáticas.

Un análisis realizado por Listín Diario a los perfiles de los viejos y los nuevos embajadores que representarán a la República Dominicana en estas 10 naciones presagia posibles conflictos o desinterés en las relaciones que se planea mantener con estos países.