La conversación global sobre salud mental ha cambiado de manera acelerada, y continúa transformándose con rapidez. Hoy existe mayor conciencia sobre el bienestar emocional, pero también una complejidad creciente en los problemas que enfrentan las personas.

Trastornos vinculados al entorno digital, presión por el rendimiento, exposición constante a la información y la velocidad del mundo contemporáneo demandan profesionales capaces de comprender y acompañar realidades diversas y cambiantes.