Ha tardado en llegar, pero por fin Salma Hayek ya tiene su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. La actriz es la número 2.709 en recibir este homenaje en la famosa Hollywood Boulevard, la calle en la que se encuentran el mítico Teatro Chino o el Dolby Theatre, donde tienen lugar los Oscar. Hayek estuvo acompañada en la ceremonia por Chloé Zhao, que la dirigió en ‘Eternals’, y por Adam Sandler, su compañero de reparto en ‘Niños grandes’ y gran amigo de la actriz.

Salma Hayek con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood
Durante la ceremonia, Salma Hayek recordó cómo tuvo que hacer frente al racismo cuando llegó a Hollywood por primera vez. De muchos ejecutivos de la industria escuchó que debería volver a México a hacer telenovelas porque nadie le iba a dar trabajo en Estados Unidos. «Me decía a mí misma: ‘Nadie me quiere. Me quieren en mi país’. Si os preguntáis qué me dio la valentía de quedarme, diré que fue porque aunque ellos no me conocían, aquí en Hollywood, en los estudios, todos los latinos que están en Estados Unidos sabían quién era yo. Entendían que vine aquí con los mismos sueños que ellos».

La actriz de 55 años animó a todos a hacer lo que amaran: «Si pensáis que no sois buenos en algo como yo, haceos buenos. No tiene que ser en cine. Sed los mejores en todo lo que hagáis. Intentad hacerlo mejor. Intentad encontrar la felicidad en lo que hacéis. Trabajad duro. Preparaos. Que no os importe lo que digan los demás. Pero lo más importante: no os escuchéis a vosotros mismos cuando os menospreciéis».