Los suelos de las regiones de sabanas y pastizales de todo el mundo han ganado 640 millones de toneladas métricas de carbono almacenado en las últimas dos décadas.
Es el cálculo de un nuevo estudio, que revela que estos ecosistemas presentes en climas secos almacenan más carbono de lo que los científicos pensaban anteriormente y “están ayudando a frenar el ritmo del calentamiento climático”.
El incremento de carbono almacenado se debe a que en los últimos 20 años, la extinción de incendios ha provocado incendios forestales más pequeños y menos áreas quemadas en sabanas y pastizales más secos.
Cuando los microbios del suelo descomponen las hojas caídas, la materia vegetal muerta y las raíces, el carbono de esta biomasa vegetal se libera y puede asociarse con los minerales del suelo para volverse muy estable. Pero la energía de un incendio intenso puede quemarlo y liberar dióxido de carbono a la atmósfera.














