Las amenazas, presiones y ultimátums han ido y venido, pero el presidente ruso Vladímir Putin ha mantenido las exigencias inflexibles de Moscú en la guerra en Ucrania, lo que ha generado temores de que pudiese usar una próxima reunión con el mandatario estadounidense Donald Trump en Alaska para coaccionar a Kiev a aceptar un acuerdo desfavorable.

Las exigencias radicales reflejan la determinación de Putin de alcanzar los objetivos que se propuso cuando lanzó la invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero de 2022.