Los vertidos accidentales de petróleo en el mar son un problema grave. Pueden dañar severamente amplias zonas marítimas así como costas. Matan o dañan a las formas de vida acuáticas de la zona afectada e incluso a las aves que se nutren de estas. Y el coste económico de la limpieza y de la reparación de daños suele ser elevadísimo.
Un equipo de ingenieros, integrado, entre otros, por Ataur Rahman y Surya Kanta Ghadei, de la Universidad RMIT en Melbourne, Australia, ha construido un dispositivo robótico que retira el petróleo del agua de mar utilizando un innovador sistema de filtrado inspirado en los erizos de mar.
El dispositivo, con forma de delfín y del tamaño de un zapato, posee un filtro especialmente diseñado que repele el agua mientras absorbe instantáneamente el petróleo. Esto permite una recolección lo bastante selectiva de petróleo.
La versión de pruebas del robot funciona durante 15 minutos tras cada recarga de su batería actual, pero la versión final podría tener una mayor autonomía, sobre todo si su tamaño se incrementa.














