Unos científicos han fabricado un sistema robótico, llamado Eve, equipado con inteligencia artificial, que es capaz de plantear hipótesis científicas sobre cuestiones de biología, diseñar experimentos e interpretar los resultados de estos.
El logro, que fascinará a un sector de la población e inquietará a otro, es obra de un equipo integrado, entre otros, por Ievgeniia Tiukova, de la Universidad Chalmers de Tecnología, y Daniel Brunnsåker, de esa misma universidad así como de la de Gotemburgo, ambas en Suecia.
Combinando avances en automatización de laboratorios y en inteligencia artificial, los investigadores crearon un laboratorio robotizado de circuito cerrado, capaz de realizar investigaciones sobre la levadura cervecera Saccharomyces cerevisiae. Como base de la investigación, a la inteligencia artificial se le suministraron los conocimientos científicos idóneos, incluyendo amplia información sobre el genoma y el metabolismo, así como estudios previos sobre la levadura.
“Es demasiada información para que un humano la analice, pero nuestro científico de inteligencia artificial pudo identificar preguntas biológicas prometedoras, recomendar experimentos para ponerlas a prueba, evaluar los resultados experimentales y refinar iterativamente su comprensión basándose en nuevas evidencias. En vez de servir únicamente como herramienta de apoyo a la toma de decisiones, el científico de inteligencia artificial genera activamente nuevo conocimiento científico”, destaca Tiukova.














