En la costa norte de la península de Samaná, donde las montañas verdes se unen con el Mar Caribe, se encuentra Las Terrenas, un antiguo pueblo de pescadores que ha sabido mezclar su encanto rústico con toque cosmopolita de resort. Con kilómetros de playas paradisíacas como Playa Bonita y Playa Cosón, este destino es el refugio perfecto para quien busca belleza natural. Con deseos de playa, sol y arena, mi familia y yo partimos desde la capital, Santo Domingo, hacia Las Terrenas para una escapada de 3 días y 2 noches. El trayecto es una travesía escénica de aproximadamente dos horas y media. Al dejar atrás el ruido de la ciudad, el paisaje cambia y por la ventana del auto apreciamos valles verdes, granjas y pueblos pequeños enmarcados por las montañas pobladas por bosques tropicales. De repente, las vistas panorámicas aparecen entre colinas, creando un efecto impresionante que nos deja sin aliento. Al llegar a la última bajada, nos detenemos en el mirador para admirar la belleza de Las Terrenas y su costa.