Todo un ícono entre los actores más atractivos del Hollywood de los ochenta y noventa, Richard Gere llegó a los 75 años con una vida bastante alejada de los éxitos cinematográficos, pero llena de causas solidarias y mudándose a Madrid con su tercera esposa, Alejandra Silva, que es española.

American gigolo, Un oficial y un caballero, Cotton Club, Novia fugitiva o Chicago, por la que logró un Globo de Oro, son algunas de sus más conocidas películas, aunque la palma se la lleve Pretty Woman, una moderna historia de Cenicienta coprotagonizada junto a Julia Roberts y que sigue enamorando al público por muchas veces que se haya visto.

Budista y discípulo del dalái lama, con su faceta humanitaria no ha dudado en subirse al barco de la ONG Open Arms en el Mediterráneo para ayudar a los migrantes o apoyar fundaciones contra el sida o para niños enfermos de cáncer.