Un nuevo proceso para extraer dióxido de carbono del aire y procesarlo para obtener carbono sólido ha sido perfeccionado lo suficiente como para alcanzar el umbral de su uso práctico y su comercialización.
Eliminar directamente el problemático dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera y procesarlo para obtener carbono sólido es una meta largamente perseguida que ahora este proyecto puede haber alcanzado de un modo mucho más barato y eficiente que con otras técnicas anteriores.
Este proyecto, llamado NECOC (No Emissions through converting Carbon diOxide to Carbon), fue puesto en marcha en 2020.
El nuevo proceso fue desarrollado por un equipo que incluye investigadores del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT) en Alemania, entre ellos Benjamin Dietrich y Daniel Banuti. Y ya se ha probado con éxito en unas instalaciones experimentales.
El proceso produce un polvo de carbono de alta pureza que puede almacenarse de forma segura o utilizarse como materia prima.














