Los republicanos están impugnando la ampliación de los plazos para votar por correo en al menos dos estados, una maniobra jurídica que podría tener amplias implicaciones para el sufragio por vía postal antes de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos.

La demanda presentada la semana pasada en Mississippi sigue a otra similar interpuesta el año pasado en Dakota del Norte, ambas presentadas en estados de mayoría republicana ante cortes federales conservadoras. Los grupos demócratas y de defensa del derecho al voto están preocupados por el posible impacto más allá de esos dos estados si un juez dictamina que los plazos para recibir las papeletas por correo que se extienden más allá del día de las elecciones —el 5 de noviembre— infringen la ley federal.

Dicen que es posible que una decisión así conduciría a un requerimiento judicial a nivel nacional similar al del año pasado, cuando un juez de Texas suspendió temporalmente la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de la píldora abortiva mifepristona.

″Esta iniciativa conlleva el riesgo de privar del derecho al voto a los electores de Mi