Durante casi medio siglo, se ha sospechado que el plancton marino interviene en la formación de nubes sobre los océanos. Ahora, los resultados de un experimento revelan que su papel podría ser incluso más importante de lo que se pensaba.
Durante la fotosíntesis, el plancton marino vegetal libera dimetilsulfuro (DMS), el gas responsable del olor característico del mar.
Al oxidarse en la atmósfera, el DMS forma vapores ácidos.
Uno de estos es el ácido metanosulfónico (MSA).
El experimento ha demostrado que este gas, previamente ignorado, puede desencadenar la formación y el crecimiento de partículas de aerosol sobre regiones oceánicas frías y prístinas. La humedad puede condensarse alrededor de estas partículas de aerosol, formando finalmente nubes. Dado que este mecanismo no se contempla en los modelos climáticos actuales, los resultados del experimento ayudarán a mejorar la precisión de los modelos climáticos.
La investigación la ha realizado un equipo encabezado por Rima Baalbaki y Jiali Shen, de la Universidad de Helsinki en Finlandia.
El experimento clave de este estudio se llevó a cabo en condiciones atmosféricas realistas en una cámara especial del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) en la frontera francosuiza. El ambiente controlado del interior de la cámara permitió medir cómo se forman y crecen las semillas de nubes bajo las concentraciones y las temperaturas típicas del aire marino.














