Red Hot Chili Peppers carga con el rock pesado a sus espaldas desde hace 40 años de manera constante y, vaya!, su vitalidad en el escenario es admirable y lo certifica una frenética multitud de Khronos que en Costa Rica devolvió las manecillas del reloj a años pasados, cuando cada canción era novedad en el mundo.

La alfombra del tiempo se extiende sobre los integrantes de esta banda estadounidense y cuatro décadas después mantienen ese rojo intenso de energía en su show, como lo demostraron la noche del martes en San José.

Periodistas de Listín Diario llegaron hasta el Estadio Nacional ubicado en la capital costarricense, donde la empresa SD Concerts del dominicano Saymon Diaz, logró reunir a 50 mil personas que levantaron en vilo el alma del rock más psicodélico.

La banda es básica, pero poderosa en su exponencia sonora. La componen Anthony Kiedis (voz), Flea (bajo), John Frusciante (guitarra eléctrica) y Chad Smith (batería).

Consigo traen una explosiva historia musical que empezó en 1983, en California, cuando combinaron sonidos del funk tradicional con el rock, así como elementos del heavy metal, dance, punk, hip hop e indie rock. Muchos los ven como los inventores del punk funk.