“Tablas”, “empate”, “iguales”. _ ¡Oh, no!. Después de una decisión que dejó al público dividido se espera que este sábado el remedio sí pueda curar la enfermedad tras un año de expectación.
La empresa Golden Boy Promotions tuvo que salvar un combate día a día bajo lluvias de diatribas entre las escuadras de los boxeadores, exámenes, doping positivo, suspensiones, posposición de fecha, cambio de escenarios, boicot de entrenamientos, rechazo de guantes y vendajes, y lo peor; prohibición de los encuentros de los rivales “cara a cara” públicos o privados, hasta subir al ring este sábado con todas las boletas vendidas y una proyección que podría impactar el millón de venta de paquetes de PVP.
El campeón indiscutido, el kazajo Gennady Golovkin (GGG), y el retador al cetro unificado, el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez discutirán la gloria en el T-Mobile de Las Vegas, Nevada, donde hace exactamente un año entablaron su primer combate que envolvía cuatro coronas en juego en la división de las 160 libras. Esta vez la Federación Internacional de Boxeo decidió despojar de su cetro al monarca europeo, dejando solo en el show a la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo.














