.- Las nuevas y más sencillas pruebas de diagnóstico precoz a partir de un análisis de sangre, y los prometedores tratamientos que ya se están probando en humanos basados en anticuerpos monoclonales, sitúan las enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el alzhéimer, ante un nuevo escenario.
Así lo perciben varios científicos que vuelcan su carrera en estudiar las enfermedades neurodegenerativas y sus repercusiones personales, familiares y económicas, que alertan de la importancia de anticiparse a la llegada de los primeros síntomas del deterioro cognitivo y celebran los resultados de los primeros tratamientos que actúan sobre las causas y no sobre los síntomas.














